Pero llegó ella, a toparse con una madre inexperta, mala con los peinados y la ropa combinada. Como verán yo soy muy despreocupada, libre, natural.
Lo único que puedo decir a ciencia cierta, es que cambio mi perspectiva, mi ser, mi humanidad. Dios mando un ser tan perfecto y bondadoso a mi vida, tan dulce y delicado. Cada día aprendo algo nuevo, no sólo de ella, de los dos, que mueven mi vida, la reconfiguran y le dan nuevos sentidos.
Ya lo había dicho, la maternidad es comprender la otredad en toda la extensión de la palabra, es dejar la teoría para llegar a la praxis. Es salir de uno mismo para darse al otro, entero, sin tapujos ni titubeos. Es llegar a dar y recibir el amor más puro y en plenitud . De nada me sirvió tanta filosofía, tantas ideas, esta es la realidad.
Hoy me reconozco como una persona nueva, plena, llena de colores y cambios, de aprendizajes continuos.
Me di cuenta que hasta el momento que me vi en el quirófano volátil, mutilada, pasiva... Mi vida tomo un significado y un sabor que no conocía. Esas personitas me enseñaron el significado de la palabra amor, vida, entrega. Vinieron a decirme "esta es tu vida ahora (tu responsabilidad) y es hermosa" y es que ellos me aman desvelada, despeinada y desaliñada,me quieren como soy y me necesitan.
No podría arrepentirme de ser madre de dos, es una locura, a veces me pierdo en laberintos en donde me es difícil encontrarme , hay días en que me retó a mí misma, me supero, llego a mis limites más desconocidos. Pero no podría no hacerlo, no ser su madre, no estar ahí, para ellos.
Deje de lado muchas partes esenciales de mi vida, pero encontré otras, es un continuo soltar y recibir.
Ahora puedo decir que me gusta mi vida tal y como es, con la locura, el ajetreo, pañales, biberones, camas destendidas, juguetes en todos lados, lo desordenada que es mi casa. Jugar a las escondidas, a los almohadazos y hacer él ridícula, es un indicio de que ellos son felices, somos felices los 4, mi pequeña tribu, mi complemento, mi ahora.
Puedo decir que una sonrisa puede cambiar mi día, un abrazo de sus pequeños brazos, un beso, un "mamá " tan dulce y tan entero. Sus logros que también son los míos y celebró al máximo. Amo despertar y ver sus pequeños rostros plagados de inocencia, de vida. Saber que aquí es a donde pertenezco, mi hogar.
Gracias por existir, por estar aquí, por recordarme quién soy darme todo el amor que son capaces. Mi corazón jamás había amado tanto, ni había tenido tantas razones para vivir y amar incondicionalmente. Gracias por cada día recordarme lo infinito que es nuestro amor.
Atrévanse, amén, desafíen el tiempo y los paradigmas. Amen por qué es la única forma más hermosa de vivir ... Amando